Bacterias En El Aire Acondicionado: 6 Consejos Para Deshacerte De Ellas

La mayoría de nosotros encendemos nuestro aire acondicionado en verano sin pensar demasiado en él, más allá de su capacidad para enfriar el aire. Pero detrás de esas paredes y ductos, se está desarrollando una actividad microscópica que podría afectar seriamente tu salud.

Las bacterias como la Pseudomona y Legionella, se reproducen rápidamente en los sistemas de aire acondicionado, alimentándose de los residuos, la humedad y la suciedad que se acumulan. Y cuando ese aire contaminado sale de vuelta al ambiente a través de las rejillas de ventilación, ingresas esas bacterias en el aire acondicionado directamente a tu hogar u oficina.

La exposición continuada a estas bacterias en el aire acondicionado puede conducir a problemas respiratorios, fatiga, fiebres e infecciones. Pero una limpieza y desinfección periódicas, junto con algunas prácticas simples, pueden ayudarte a prevenir la acumulación de estas bacterias dañinas.

Consejos Para Deshacerte De Las Bacterias En El Aire Acondicionado
Consejos Para Deshacerte De Las Bacterias En El Aire Acondicionado

Consejos Para Eliminar Bacterias En El Aire Acondicionado

Aunque inevitablemente se acumularán pequeñas cantidades de bacterias en tu sistema de aire acondicionado a lo largo del tiempo, existen ciertas medidas que puedes tomar para prevenir una acumulación excesiva que pueda afectar tu salud.

Desde limpiezas regulares hasta prácticas simples de mantenimiento, siguiendo estos 6 consejos puedes reducir drásticamente la proliferación de bacterias dañinas en tu unidad de aire acondicionado:

1. Limpieza a fondo de los filtros

Los filtros del aire acondicionado atrapan partículas, polvo y suciedad que de otro modo ingresarían al sistema y los ductos de refrigeración. Desafortunadamente, esto también incluye la acumulación de bacterias dañinas atraídas por la suciedad adherida al filtro. Tenemos un post dedicado a la limpieza total del equipo: Guía para limpiar el aire acondicionado.

Realizar una limpieza y desinfección de los filtros 1 o 2 veces por año puede ayudar a reducir significativamente la población bacteriana en tu sistema de aire acondicionado. Esto implica:

  • Retirar cuidadosamente los filtros y lavarlos con un chorro de agua a presión. Dejar secar completamente antes de volver a instalarlos.
  • Rociar los filtros limpios con un desinfectante específico diseñado para eliminar bacterias y hongos. Asegúrate de seguir las instrucciones de aplicación y los tiempos de exposición recomendados.
  • Reemplazar los filtros más allá de 2 años de uso. Los filtros viejos se vuelven menos efectivos y permiten un mayor crecimiento bacteriano.

2. Limpieza de partes húmedas para reducir bacterias

Este consejo se centra en limpiar regularmente las partes dentro del sistema de aire acondicionado que atrapan humedad y condensado y son propicias para el crecimiento de bacterias. Esto incluye:

  • Limpieza regular de la bandeja de drenaje: Esta bandeja puede atascarse con residuos y acumular mucha agua que puede convertirse en un caldo de cultivo para las bacterias.
  • Limpieza de desagües y canales: Los drenajes y canales dentro del aire acondicionado donde circula el condensado también pueden atascarse con residuos, lo que atrae bacterias. Limpiarlos con regularidad reduce esto.

Al limpiar regularmente estas partes húmedas clave del sistema de aire acondicionado, puedes reducir significativamente la acumulación de bacterias que se multiplican alimentadas por la humedad y suciedad.

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3. Encender el aire acondicionado regularmente cuando no se usa

Aunque puede ser tentador dejar el sistema de aire acondicionado apagado cuando no se utiliza, esto puede promover el crecimiento de bacterias. Cuando el aire acondicionado permanece inactivo por días o semanas, las bacterias existentes comienzan a proliferar sin interrupción, alimentándose de la suciedad, la humedad y los residuos orgánicos que se acumulan dentro del sistema.

Para combatir esto, es aconsejable encender el equipo al menos una vez por semana incluso durante los meses más fríos. Esto ayuda de la siguiente manera:

  • Permite que el ventilador circule aire fresco dentro de los ductos, dispersando algunas bacterias y evitando su crecimiento desenfrenado.
  • Permite que el ciclo de enfriamiento funcione, secando cualquier humedad que de otro modo alimentaría el crecimiento bacteriano.
  • Evita que piezas como el compresor y los motores se atasquen, lo que provocaría fallas graves en el equipo.

4. Uso de desinfectantes especializados

Los limpiadores y productos de limpieza domésticos comunes son solo parcialmente efectivos para eliminar bacterias dañinas que se han establecido dentro de tu sistema de aire acondicionado. En su lugar, se recomienda el uso de desinfectantes especializados diseñados para eliminar microbios perjudiciales de los sistemas de refrigeración y aire acondicionado.

Existen varios tipos de desinfectantes que se pueden aplicar al equipo para combatir las bacterias:

  • Antibacteriales en líquido: Estos líquidos y sprays matan bacterias al entrar en contacto con ellas. Se recomienda rociar en las partes internas del equipo luego de la limpieza regular de filtros y drenajes.
  • Desinfectantes en gel: Los geles bactericidas sirven como una barrera que previene el crecimiento continuo de bacterias sobre superficies internas.
  • Desinfectantes UV: Los sistemas UV especiales eliminan las bacterias emitiendo luz ultravioleta dentro de las cañerías y conductos del AC.

Independientemente del tipo de desinfectante, asegúrate de usar los diseñados específicamente para sistemas HVAC que estén etiquetados como efectivos contra pseudomonas, legionella y otros microbios dañinos. Y síguelos estrictamente según las instrucciones para lograr la máxima eficacia.

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5. Reemplazo de componentes desgastados

Con el tiempo, los componentes clave dentro de tu sistema de aire acondicionado se desgastarán y no funcionarán con la misma eficacia, lo que permite una mayor acumulación de bacterias. Los componentes que se deben reemplazar regularmente para combatir las bacterias incluyen:

  • Filtros: Los filtros viejos permiten que pasen más partículas en el aire, proporcionando más alimentos y lugares para que se adhieran las bacterias. Reemplázalos cada 1 a 2 años.
  • Ventiladores: El desgaste en los ventiladores hace que funcionen de manera menos uniforme, lo que reduce la circulación de aire y la exposición de bacterias al soplado del ventilador.
  • Sellos y juntas: Los sellos y juntas rotos en el sistema de ductos permiten que el aire sucio circule hacia el equipo, introduciendo más bacterias.
  • Controladores electrónicos: Los sistemas electrónicos más viejos no controlan con precisión la temperatura y humedad, creando condiciones propicias para el crecimiento bacteriano.

Cuanto antes se reemplacen estos componentes internos clave, más efectivo será tu sistema para combatir la acumulación futura de bacterias. La revisión regular por parte de un técnico calificado puede identificar componentes desgastados para su reemplazo.

6. Revisión profesional del equipo

Aunque la limpieza regular y el mantenimiento básico ayudan a combatir las bacterias en el aire acondicionado, las revisiones anuales por parte de un técnico profesional son esenciales para mantener el sistema libre de problemas. Un técnico capacitado puede:

  • Inspeccionar áreas inaccesibles en busca de suciedad, residuos, áreas mojadas y daños que contribuyen al crecimiento bacteriano.
  • Identificar componentes internos dañados o desgastados que necesitan ser reemplazados para una máxima eficacia contra bacterias.
  • Limpiar y desinfectar completamente el sistema mediante procesos profesionales que los productos de venta libre no pueden igualar.
  • Recomendar mejoras de diseño o actualizaciones para ayudar a combatir o prevenir la acumulación de bacterias en el futuro.
  • Detectar la presencia de bacterias específicas que representan un mayor riesgo, como la Legionella, para tratarlas adecuadamente.

Las revisiones profesionales anuales no solo identificarán los posibles lugares donde crecen bacterias, sino que también tratarán activamente de eliminarlas por completo, lo que el mantenimiento regular por sí solo no puede lograr.

Hongos y Bacterias En El Aire Acondicionado

Varias bacterias dañinas tienen el potencial de prosperar dentro de los sistemas de aire acondicionado si no se controlan adecuadamente. Entre las bacterias en el aire acondicionado más comunes se incluyen:

Legionella en el aire acondicionado

Legionella pneumophila es una bacteria gramnegativa que puede prosperar en sistemas de aire acondicionado, especialmente cuando el agua del condensado se contamina externamente. Se alimenta de residuos orgánicos y la humedad atrapada en los serpentines húmedos y desagües.

Cuando las personas inhalan las gotas de agua contaminadas con Legionella pneumophila liberadas por el equipo, pueden contraer la enfermedad del legionario. Esto causa una neumonía grave que a veces resulta fatal.

Los síntomas de la enfermedad del legionario incluyen fiebre alta, tos, dificultad para respirar, dolor torácico, dolores musculares, cefalea y confusión. Esta dolencia a menudo conduce a insuficiencia respiratoria que requiere hospitalización y tratamiento con antibióticos.

Bacterias En El Aire Acondicionado
Bacterias En El Aire Acondicionado

Pseudomonas Aureginosa

Pseudomonas aureginosa es una bacteria gramnegativa que frecuentemente coloniza sistemas de aire acondicionado debido a su capacidad para alimentarse de la humedad y residuos orgánicos. Puede causar infecciones graves y persistentes, especialmente en personas inmunocomprometidas.

Cuando las personas inhalan Pseudomonas aureginosa liberadas por el sistema de aire acondicionado, pueden desarrollar infecciones respiratorias como neumonía eosinofílica y bronquiectasias. También puede causar infecciones en la piel y las vías urinarias.

Los síntomas de infección por Pseudomonas aureginosa incluyen fiebre, tos con flema verde o amarilla, dolor torácico, enrojecimiento de la piel y dolor abdominal. Si no se tratan, las infecciones pueden conducir a daño permanente o incluso septicemia.

Hongos Aspergillus

Los hongos del género Aspergillus se alimentan de material orgánico como residuos y humedad dentro de los sistemas HVAC. Estos hongos forman esporas que se diseminan fácilmente a través del aire, doblando su población cada pocas horas.

Existen más de 180 especies de hongos Aspergillus, pero los más comúnmente encontrados en los sistemas de aire acondicionado son los Aspergillus fumigatus, Aspergillus flavus y Aspergillus niger. Sus esporas inhaladas pueden causar afecciones en los pulmones, particularmente en personas con sistema inmunológico debilitado.

Los síntomas de infecciones por Aspergillus incluyen tos, fiebre, dificultad para respirar y dolor torácico. En casos graves, los hongos Aspergillus pueden desencadenar aspergilosis, una infección potencialmente mortal del tracto respiratorio inferior.

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Ameba Acanthamoeba

La Ameba Acanthamoeba puede sobrevivir en los lugares húmedos de los sistemas de aire acondicionado aunque no es su hábitat común. Es muy raro que ocurra una contaminación de Acanthamoeba a causa del aire acondicionado, pero se debe prevenir a toda costa. Cuando esta ameba invade los ojos humanos, puede causar queratitis muy dolorosa y permanentes lesiones en la córnea.

Los síntomas de queratitis por Acanthamoeba incluyen escozor, lagrimeo, enrojecimiento, fotofobia, dolor severo, visión borrosa e incapacidad para abrir completamente los ojos. Si la infección se extiende a los tejidos blandos del ojo y al cerebro, puede causar ceguera o muerte.

Disfruta Del Verano Sin Preocupaciones Y Sin Bacterias En El Aire Acondicionado

Aunque los sistemas de aire acondicionado brindan comodidad durante los meses más calurosos, también pueden propagar bacterias dañinas si no se mantienen adecuadamente.

Pero tomando las medidas adecuadas para eliminar la humedad, la suciedad y los residuos, así como una limpieza, desinfección y mantenimiento regulares, puedes reducir drásticamente el crecimiento de microbios perjudiciales.

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Siguiendo los consejos cubiertos en este artículo, desde la limpieza profunda de filtros y partes húmedas hasta el uso regular del equipo e inspecciones profesionales, puedes estar seguro de que tu equipo funcionará de manera óptima. Y al disminuir las bacterias en el aire acondicionado, puedes promover un entorno de vida más saludable tanto para ti como para tus seres queridos todo el año.

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